Conviértete en el creador de tus propios milagros . . .

Entradas etiquetadas como ‘amo’

Buscando mi paz.

En estos días, una querida amiga, me llamo para hacerme una consulta. Tenía en su casa a una persona que hace ya algún tiempo ella amablemente le ofreció auxilio y cobijo, y esta persona no parecía dispuesta a marcharse. Mi amiga ya no encontraba cómo hacer para que se fuera, y estaba desesperada al punto que no tenia paz y sus pensamientos giraban en torno a este hecho obsesionándola y amargándola.

Me comento que hacia Ho’oponopono  constantemente para que la intrusa se fuera. Que no tenia privacidad, se sentía invadida y se estaba volviendo loca, y que el Ho’oponopono no le estaba funcionando.

Les cuento esto porque a todos nos sucede que nos confundimos y  hacemos Ho’oponopono con un determinado propósito y nos creamos expectativas. Creemos saber lo que nos conviene y que hacer al respecto, pero si las situaciones no se resuelven de la manera que  deseamos, entonces la técnica no sirve, o por lo menos no funciona en todas las situaciones.

Esto es una confusión, cuando borramos nuestras memorias el único propósito es tener paz, tener paz mas allá de toda comprensión sin importar lo que esté sucediendo afuera.

En el caso de mi amiga, su propósito no era claro, porque ella creía que su indeseable ocupante era el motivo de su falta de paz, y era necesario que esta se fuera para regresar a ella. Esta es una fantasía en la que tropezamos usualmente y entregamos nuestro poder, no al afuera, sino a nuestras memorias, a nuestras creencias, si la intrusa no se iba, ella era infeliz.

Las cosas nunca son como  creemos que son porque nunca sabemos lo que es correcto y perfecto para nosotros, y lo que creemos que nos da felicidad solo nos da una alegría momentánea hasta que encontramos otra razón para justificar nuestro continuo sufrimiento o preocupación. Nosotros vamos por la vida buscando las escusas en el mundo que vemos sin percatarnos que es dentro de nosotros donde están todas las soluciones.

Tal vez esta persona o situación pueda ser una bendición para ella. Usualmente no sabemos y casi siempre le echamos la culpa al mundo externo de nuestra falta de paz sin asumir nuestra responsabilidad.

Le recomendé a mi amiga que siguiera practicando el Ho’oponopono y se olvidara del propósito que ella llevaba en mente y se centrara únicamente en encontrar su paz. Ese es el verdadero propósito que tenemos al limpiar nuestros casetes, nuestras memorias y cuando llegue a alcanzar esa paz, tal vez la persona en cuestión se marche o tal vez ella  en ese momento quiera que se quede.

Generalmente  proyectamos en las situaciones externas que creamos y en las personas que nos rodean todos los motivos habidos y por haber de las decisiones que nos conciernen y que no queremos asumir responsabilidad. Nos hemos acostumbrado a buscar al culpable fuera de nosotros.

Con Ho’oponopono aprendemos a lograr paz sin importar lo que esté sucediendo fuera de nosotros. Sin importar que nuestro mundo se este cayendo, y cuando alcanzamos ese estado ideal, todo cambia, nuestro mundo cambia, nuestra percepción cambia, se deshace el error. Por eso todas las situaciones aparentemente caóticas que tenemos en la vida son tan solo oportunidades de limpiar, son errores de percepción, y a través de ellas podemos darnos cuenta y retomar nuestro poder.

La paz no es del otro, la paz es mía, y yo soy responsable por mi paz, el otro solo es un pequeño recordatorio que me indica que estoy juzgando,  que no estoy viendo la situación tal como realmente es, que mis pensamientos no están centrados en el amor. Todas las situaciones, nos llevan a dos opciones, o limpiamos nuestras memorias, o nos enganchamos y sufrimos.

Para retomar tu poder, lo primero que tienes que hacer es darte cuenta, que el problema no está afuera de ti, sea cual sea este, y aunque lo veas afuera la varita mágica para cambiarlo la tienes tú.

Te amo

Jocelyne Ramniceanu

La paz es tu elección, tu decides.


Cuando nos adentramos en la búsqueda de la paz interior y lo logramos, puede aparecer alguien allá afuera recordándote que el mundo es duro, difícil y está lleno de sufrimiento.

¿Quién es el mundo sino nosotros mismos? Ese alguien afuera no es más que tú mismo, es aquella parte de ti que quiere estar en control, que está acostumbrado a sufrir, preocuparse y no encontrar salidas. Son tus hábitos. Tu mundo es el reflejo de tu interior.

Aquella persona que viene a decirte que todo está mal cuando tus estas buscando sentirte en paz, no está afuera de ti,  es la manifestación de tus creencias, aunque la veas, la oigas y la sientas. No la reconocerías si no la llevaras dentro, al igual que  el  ciego no conoce cuando le hablan de la hermosura de las montañas, de los bosques,  pero si ese ciego en algún  momento perdió la vista, entonces puede saborear las delicias de sus recuerdos.

Si alguien te habla de lo mal que esta el país, de lo difícil que esta la situación o que la vida es triste y dolorosa, son tus miedos que te hablan a ti, son tus temores. No te asustes, no es nada nuevo aunque parezca, son tus memorias disfrazadas de noticias, de aparentes acontecimientos actuales que vienen a atemorizarte. Pero nada de eso es nuevo, son distintas maneras de quitarte la paz, son tus programas.

Si no estuvieran en ti, de ninguna manera  podrían alterar tu tranquilidad, aquello que no conoces no te hace efecto, no te altera. Entonces comprendemos que esas personas que vienen a molestar, esas noticias que vemos en la televisión, todos los que confabulan contra tu paz están dentro de ti intentando tomar el control, porque estamos habituados a angustiarnos, o preocuparnos, y entregamos nuestro poder a todas esas voces, y les otorgamos nuestra paz, que es nuestro estado natural.

Existe alguien  que decide si  escuchar o ignorar, y ese alguien es tu ser real.  Tu eres el que decide, las voces vienen de  nuestros programas, de nuestras  memorias. Y las memorias si las descuidamos toman el control y sabotean  tus intentos de sentirte bien-

Cuando oyes aquella voz que puede ser interna o disfrazada de alguien conocido que viene a preocuparte otra vez, no le hagas caso,   viene a alterar tu tranquilidad, respira profundo y date cuenta que es parte de ti,  fíjate si te identificas o  la puedes observar.

Cuando aprendas a observar todos tus pensamientos, tus interacciones sin identificarte, podrás  darte cuenta que eres tú el creador de todo lo que temes y en ese momento le puedes decir  Gracias, Gracias, Gracias y es cuando podrás liberarlo. Los miedos están allí cuando nos olvidamos quienes somos realmente, somos eternos, somos amor, somos paz, pero raras veces nos acordamos y usualmente nos confundimos.

La paz es tuya, al igual que el amor, son parte de tu esencia, tú puedes decidir vivir con ella. Tú eres quien  elige en todo memento. Solo tú.

Te amo

Jocelyne Ramniceanu

Nube de etiquetas