Conviértete en el creador de tus propios milagros . . .

Entradas etiquetadas como ‘realidad’

NO EXISTE NADA AFUERA

p_100877102

No existe nada afuera, solo existen pensamientos en mi mente, está frase viene del Ho’oponopono. Un curso de Milagros también dice que no hay nada afuera de nosotros.

¿Cómo entendemos esto? Sé que resulta algo complicado, …mé extenderé más allá de los sentidos físicos.

La ilusión nos muestra que estamos separados, pero en realidad lo que sucede es que si te ataco, me estoy atacando, si te perdono, me estoy perdonando. Si no estoy pensando pacíficamente en ti, tampoco estoy pensando pacíficamente en mí.

Cuando oigo noticias en la televisión o algún amigo o conocido me cuenta algún suceso ocurrido de esos que crean en mí, impotencia, malestar, enseguida quiero hacer algo para cambiar el mundo. Me nace un sentimiento de incapacidad y rabia y solo se calma cuando recuerdo que el mundo que percibo no es real, está en mí.

Me olvido completamente de que el mundo que percibo, está en mi mente, y que esa sensación de rabia e impotencia es mía, nace desde mi interior. Es fácil atribuirla a algo exterior, pero aquello que llega a mis oídos es porque hay algo en mí que cree en eso y lo atraigo o lo estoy creando. Por lo tanto aparece quién me lo cuente.

Si no fuera una creencia mía, nada entraría en mí que me alterara. Mi mundo soy yo.

Todo el tiempo sin darme cuenta estoy reflejando mis creencias en el mundo y deseando que el mundo cambie a mi antojo, que cambie de la manera que yo considero sería mejor. Que el mundo sea un mejor lugar para todos, que nadie sufra de escasez, que la gente sea feliz y lo demuestre y que todos vivamos en paz.

De una manera u otra el universo se encarga de mostrarme mis creencias reflejadas en la pantalla de mi vida. No tengo que entender como sucede esto ya que  la mente consciente no tiene la capacidad de entender prácticamente nada, no fue diseñada para ello. Apenas capta menos del 1% de aquello que realmente sucede.

Esa misma necesidad de cambio es aquello que yo estoy reflejando y experimentando; más necesidad de cambio.

Veo en mi mundo a otros que también quieren cambiarlo ¿Por qué el mundo no cambia si tantos queremos el bien para nuestro mundo?

Entonces me pregunto, ¿Qué estoy creando?  Y es cuando me doy cuenta que lo que estoy expandiendo es mi necesidad de que algo cambie. Estoy enfocada en la resistencia a algo  y no en la aceptación, la paz y la tranquilidad en mí. Por lo tanto estoy creando más deseos de cambio, más frustración y más quejas acerca de mi realidad, estoy creando más de aquello que quiero cambiar.

Mi consciencia está haciendo lo contrario a lo que deseo, porque el deseo es lo que se está expandiendo y no el resultado.  Expando la necesidad de cambiar algo. Y no hay manera de cambiar aquello que no existe.

El mundo está en mi mente, el mundo no es real. Nada existe allá afuera. El mundo que veo es el retrato de mi manera de pensar.

El mundo es la pantalla donde todas nuestras creencias se hacen realidad. Pero no existe, no es real, es tan solo un holograma de mi estado mental.

Es extraño esto y a mí me resulta difícil este entendimiento, pero todo es una ilusión, yo soy la creadora de lo que experimento. No existe nada allá afuera, solo son pensamientos en mi mente.

Nada que haga desde el afuera para solucionar el mundo puede funcionar porque él es tan solo mi proyección y las proyecciones no pueden cambiar, las proyecciones son ilusiones, no son reales, no existen.

No hay nada que hacer para que el mundo cambie. Pero si recuerdo quién realmente soy y si logro salir del velo que cubre mi visión, allí es cuándo podré ver un mundo perfecto como en realidad es y ver a mis hermanos en su esencia y tal como realmente son. Mis  hermanos no están separados, todos ellos son parte de mí.

El  mundo no puede cambiar, el cambio está en mi percepción.

Al  usar los sentidos internos es más fácil oír la voz de Dios, ver desde el corazón y hablar a través del amor.

Solo cuando volvamos a recordar nuestra esencia y sentirla es cuando veremos un mundo de amor porque lo que se reflejará de nosotros es eso, amor.  Nada que no sea amor, es real.

No necesitamos cambiar nada, porque ya somos perfectos, solo tenemos que salir del miedo para ver el mundo desde el amor.

Mientras siga viendo un mundo de violencia, de injusticias, de desamor, eso es en lo que me estoy enfocando y no estoy siendo pura de corazón, estoy viendo a través de mis memorias y mi  programación.

La realidad que vivimos es parecida a una pantalla de cine, si queremos cambiar la película tenemos que cambiar lo que está en el proyector. Lo que estamos proyectando está hecho de ondas vibratorias y lo que hacemos es sintonizar con nuestros sentidos a esa realidad. Es como una radio, todas las emisoras están sonando al mismo tiempo, yo escojo con cual voy a sintonizar.

Toda la realidad exterior que percibimos, en realidad, es tan solo una construcción mental. Nosotros creamos nuestra versión del mundo tal como lo vemos, incluyendo a quienes pareciera que compartieran este mundo con nosotros.

La versión que recibimos de la realidad es aquella que nosotros creamos. Tu eres el único que está allí en tu mundo, nadie de los que están allí son reales. Ellos en realidad están en su mundo cada quien, tal vez con una versión tuya en su realidad. Todas las personas de mi mundo son hologramas. Estamos en este universo, hacemos parte de él y lo más importante es que todo el universo está dentro de nosotros.

Si quiero cambiar el mundo comienzo por mí, comienzo a irradiar luz e información.

Como tú no eres realmente como yo te imagino, tú eres mi otro yo, espero haberlo comprendido….

Pero sobre todo, desde mi corazón te digo….

Te amo.

Jocelyne Ramniceanu

Suscripcion a Gotitas de Jocelyne Ramniceanu¡¡¡¡Acompáñame en Gotitas, mi nuevo boletín!!!!

Anuncios

¿Y qué hay del Amor?

El amor que damos a otros, aunque no nos demos cuenta es proporcional al amor que recibimos. Lo que le hacemos a otros nos lo estamos haciendo a nosotros mismos, yo soy la otra persona…

Cuando damos amor abiertamente, sin esperar nada a cambio, lo recibimos en abundancia. Ya sabemos que dar es igual a recibir.  El otro es nuestro reflejo y dando nos estamos amando a nosotros mismos.

¿Cuanto amor te estás dando? O ¿Estas esperando recibirlo primero?

Únicamente cuando me amo es cuando puedo amar a otros,  si no me amo entonces  ese amor es condicional, está más relacionado con mi necesidad. Cuando estamos amándonos, estamos permitiendo que en nuestra realidad se manifieste cualquiera de las formas posibles del amor.

Lo que sale de mi invariablemente regresará a mí.

No necesitamos que nos den amor para poder darlo, no necesitamos escusas para sentir lo que realmente somos.

El amor es natural en todos nosotros y este fluye sin obstáculos como parte de nuestra esencia humana. En nuestra alma hay infinitas reservas de amor guardadas pero las podemos tener bloqueadas, sin expresarlas, retenidas.

A veces bloqueamos el amor, nos negamos a recibir porque no lo permitimos, no nos sentimos merecedores de ser amados, de ser tomados en cuenta de ser admirados o no nos creemos valiosos.

AMAR no tiene nada que ver con el otro, no tiene que ver con nadie, solo tiene que ver con nosotros y tiene que ver únicamente con lo que sentimos. No necesitamos a alguien para sentir fluir el amor en nosotros y a través nuestro. Luego que estamos sintiendo amor, este se refleja en el mundo exterior manifestándose, pero primero tiene que ser un estado interno.

Aunque estemos bloqueados por nuestras creencias, traumas o miedos aún así podemos dar porque el amor es una fuente inagotable, no es una sustancia perecedera, es la sustancia elemental de la cual estamos hechos.

El cambio radica en nuestra actitud, no esperando que el afuera cambie sino creando el cambio interno aunque el afuera permanezca igual.

Solo aceptando lo que somos, permitiendo y alineándonos con ello, en vez de fingir ser algo extraño e incoherente, fabricado absurdamente para protegernos; es entonces cuándo podremos disfrutar de todo cuanto somos.

Para desbloquearnos es más sencillo de lo que parece, no  tenemos que cambiar nuestras creencias, ellas cambiarán cuando cambiamos nuestras acciones, simplemente tenemos que comenzar a dar… sin mirar a quien, desde decirle lo importante que es una persona para uno, hasta darle un caluroso abrazo…….y decirle TE AMO.  Solo fluimos pasando a la acción.

Una vez que lo hacemos una y otra vez, nuestras creencias desaparecen, porque estamos soltando aquello que no somos. Dejamos de alimentar aquello que nos hace sufrir.

Somos amor aunque lo tratemos de bloquear, eso es lo que somos, y se requiere mucho esfuerzo y sufrimiento el tratar de esconder nuestra verdadera naturaleza.

Lo que llamamos DIVINIDAD es la vibración que traducimos como amor incondicional, y cuando lo sentimos en nuestro interior, somos uno con Dios

Cuando sentimos amor incondicional, nada nos puede dañar, el afuera es solo un espejo que nos muestra lo que llevamos dentro. No necesitamos a nadie para ser lo que somos y poderlo expresar.

Permite que tus relaciones sean lo que son y no lo que esperas que ellas sean; comienza a sentir el amor incondicional. Si necesitas que alguien te ame incondicionalmente, el amor que sientes por ti no es incondicional.

Cuando te des amor incondicional, recibirás amor incondicional del afuera aunque ya eso no sea importante para ti.

Lo único que tienes que hacer es sentirte en el estado del amor, eso es todo. Estar en el estado de amor, permite, posibilita, potencia a la realidad de manifestar el amor en cualquiera de sus múltiples formas.

 Recuerda:

La relación más importante que tienes en la vida es la relación contigo , cuando te atiendes amorosamente, el resto fluye por sí mismo. Y tú eres amor, no otra cosa. Si lo bloqueas, eres tu quien sufre.

Te amo

Jocelyne Ramniceanu

Suscripcion a Gotitas de Jocelyne Ramniceanu

¡¡¡¡Acompáñame en Gotitas, mi nuevo boletín!!!!

Responsable o culpable

Es común confundir el sentimiento de culpa con sentirnos responsables de cualquier situación, sobre todo cuando comprendemos que somos los creadores de nuestra realidad tal como la experimentamos y que todo cuanto acontece en nuestro mundo circundante es nuestra creación materializada a partir de nuestros pensamientos, sentimientos y  emociones. Todo lo que manifestamos en nuestro mundo es el producto de nuestras creencias y nuestros pensamientos son los arquitectos de este. El mundo que vivimos es el resultado de aquello que llevamos en nuestra mente consciente y subconsciente y es lo que crea nuestra realidad.

Ante tales afirmaciones, parece natural sentirnos culpables por las desgracias  ajenas y propias que acontecen en nuestras vidas y en el mundo por ser nosotros quienes las fabricamos aunque no comprendamos el cómo ni el por qué. Es evidente que no deseamos el sufrimiento para nadie. Una mejor opción es elegir sentirnos responsables y descartar el papel de víctima tomando las riendas de nuestras vidas con tan solo sentirnos responsables de nuestras creaciones  y comenzar a crear un mundo mejor.

La culpa es un programa que nos hemos creado,  que nos paraliza y carece de utilidad, donde renunciamos a nuestro poder y nos inmovilizamos. La culpa además de ser un sentimiento desagradable nos convierte en seres impotentes, divididos y separados, nos resta fuerza para la acción, tendemos a sentirnos disminuidos y a esperar algún tipo de castigo porque estamos convencidos de merecerlo por haber cometido algún error y por ello debemos de pagar.

Al sentirnos responsables la situación cambia, hacemos uso del poder impresionante que tenemos cada uno de nosotros, tomamos consciencia que está en nuestras manos generar el cambio y así nos empoderamos, no dependemos de nada ni de nadie para generarlo porque el cambio es únicamente mental, y esto en vez de disminuirnos nos da un propósito, una dirección, y renueva nuestra fuerza para crear nuestro mundo mejor.

La causa de todo está en ti aunque solo ves el efecto. Los errores no existen, tampoco existen los jueces que nos van a juzgar o castigar, esa es una ilusión, es parte de nuestra programación para seguir dormidos. El único juez eres tú, al igual que eres el único que te castigas, cambia esa creencia y asume tu responsabilidad. Tu vida y todo lo que ves en ella es tú creación y por lo tanto  solo tú la puedes cambiar.

Decidir sentirnos culpables o responsables es tan solo una elección que podemos hacer en cualquier instante, la única diferencia es si  queremos seguir apegados a los mismos resultados o deseamos asumir nuestro rol de creadores.  Siempre tenemos el poder de elegir y siempre podemos transformar nuestra vida cambiando nuestras creencias y nuestros pensamientos.

Al  ser quienes creamos nuestra realidad no existen los culpables allá afuera, y dejamos de proyectar, nadie es culpable, el afuera no existe, solo somos responsables querámoslo o no de todo lo que experimentamos.

Si me ocupo de sanar mis memorias y programas, el mundo que veo estará bien, y dejaré de culparme a mí y a otros, solo asumiré mi responsabilidad para cambiar y mi mundo se beneficiará.

Alégrate, no existen ni los inocentes ni los culpables, no existe nada de esto y  todo está en tus manos, no estás separado del mundo, EL MUNDO ERES TÚ.

Te amo

Jocelyne Ramniceanu

Suscripcion a Gotitas de Jocelyne Ramniceanu

¡¡¡¡Acompáñame en Gotitas, mi nuevo boletín!!!!

El arte de la creación consciente

Somos responsables de crear nuestra realidad tal como es; esta afirmación parece ser la más difícil de entender, y aunque lo aceptemos en cierto nivel porque ya lo hemos oído o leído repetidamente, nos resulta imposible experimentarlo como verdadero. Esto lo comprendemos a un nivel intelectual pero toma tiempo poder digerirlo y hacerlo parte de nuestra consciencia en cada momento y situación de nuestra vida.

Es usual que cuando nos ocurre lo que llamamos experiencias positivas podamos fácilmente aceptar que nosotros lo hemos creado, pero si la experiencia es negativa entonces nos resulta absurdo pensar que eso pueda ser nuestra creación. ¿A quien se le ocurre estar creando su propio sufrimiento? Más bien lo tratamos de evitar constantemente,  parece imposible que estemos actuando en contra de nuestros propios intereses y lastimándonos… ¿Cierto?… Como no lo podemos aceptar entonces resulta más fácil sentirnos víctimas de las circunstancias, porque no tenemos ningún control sobre aquello que nos ocurre y  al sentirnos impotentes ignoramos nuestro verdadero poder.

También cuando somos testigos presenciales de algún conflicto, del sufrimiento ajeno, de la enfermedad de otra persona o somos oyentes de algún comentario de alguien no relacionado con nosotros, volvemos a creer que eso no tiene nada que ver con nosotros y con nuestra realidad, por lo tanto no creemos que lo hemos creado. Pero esto también es nuestra propia creación, todo absolutamente todo lo que es parte de nuestra película nos pertenece, si está dentro de nuestra mente, en la pantalla de nuestra  vida, es parte de nuestros pensamientos y sentimientos y lo estamos experimentando, es nuestro.

Hay dos ingredientes que siempre están presentes cuando creamos nuestra realidad y son las creencias y la atención.

Aquello en lo que colocamos nuestra atención tiende a aumentar, aquello que ignoramos tiende a desaparecer, en otras palabras, aquello a lo que nos resistimos persiste. Si mi foco son mis carencias, hablo de ellas, comparto mis angustias y me desespero, entonces estoy creando más carencias. Aquello en lo que me enfoco, pasa al primer plano de mi experiencia.

Cuántos de nosotros no estamos pendientes de las noticias en la televisión y luego lo compartimos en nuestras conversaciones…, tanto es así que pareciera que fuéramos adictos al drama, y es eso precisamente lo que creamos.

Por otro lado aquello que no creemos rara vez ocurre y si sucede es porque hemos puesto allí nuestra atención, lo que desconocemos no es parte de nuestra experiencia.

Son muchos los pensamientos que pasan por nuestra mente en cada instante, pero solo aquellos en los que creemos es donde centramos toda nuestra energía. Las creencias de esta manera se convierten en profecías autorealizadas  y al continuamente creer en ellas las vamos reforzando, por eso nos resulta tan difícil cambiar nuestra manera de pensar.

No todo lo que surge como pensamiento es aceptado por la mente, entonces lo dejamos pasar y carece de poder pero un pensamiento acorde con una creencia tiene la fuerza  poderosa de manifestarse.

Durante nuestra existencia desarrollamos cierto tipo de pensamientos que atraerán a otros semejantes hasta formar una personalidad y un sistema de creencias compacto que luego encontramos  grandes dificultades en cambiar.

Una buena manera de evitarnos sufrimiento es decidir ignorar los pensamientos procurando no identificarnos con ellos, y con decirles  Gracias, Te Amo, constantemente a cada uno de ellos, sin distinción,  les damos luz verde para que sigan su camino sin parar, reconociendo que ellos van y vienen, y que son impermanentes al igual que las emociones, son transitorios, y si no nos identificamos y los soltamos, ellos no dejaran huella en nuestras memorias.

Los pensamientos son visitantes que buscan atención, y si se la damos se quedan, si los ignoramos seguirán su continuo transitar. Al dejar de identificarnos con ellos y desapegarnos comenzamos a adquirir consciencia del juego mental y comprendemos que la vida es un baile constante entre las chispas divinas que somos y nuestras creaciones.  Permite que los pensamientos vengan y vayan sin detenerse, obsérvalos y  dale las gracias al déjalos partir.

En la medida que dominemos el arte de soltar nuestra realidad cambiará y volveremos a tomar consciencia de nuestro poder creador. Somos chispas divinas recordando el juego de la creación.

Te amo

Jocelyne Ramniceanu

Suscripcion a Gotitas de Jocelyne Ramniceanu

¡¡¡¡Acompáñame en Gotitas, mi nuevo boletín!!!!

Una pequeña historia de Sincronicidad.

La semana pasada tuve una experiencia muy notable sobre la manera como creamos nuestra realidad, ya hoy en día estoy convencida que las casualidades no pertenecen a este mundo, y que los eventos suceden porque somos seres creadores que afectamos y modelamos nuestro entorno.

Todo lo que vemos en el mundo que nos rodea se originó inicialmente a partir de un solo pensamiento. Y ese pensamiento se transformo en algo tangible, visible o perceptible, y eso es lo que llamamos realidad. Yo he podido observar como el tiempo entre el pensamiento y el resultado se ha ido acortando gradualmente tal así que a veces nos sorprendemos con los acontecimientos y por eso los llamamos casualidades. Pero lo que nos van mostrando las experiencias es la sincronicidad de los eventos, algo que se asemeja a la magia.

Mi pequeña historia, es  la constatación una vez más del poder manifestador que tenemos, esta es tan solo un ejemplo de un montón de ellas.

Los sábados son un buen día  para reunirnos familiarmente y almorzar en casa de mi madre que tiene 82 años. Somos en la actualidad una familia muy reducida donde cada quién anda absorto en sus actividades rutinarias y me resulta una excelente ocasión para compartir  con mi hermano y con ella.

Un sábado hace pocos días, después de almorzar mi madre le pidió a mi hijo que es adulto y fuerte que le hiciera el favor de ir a la cocina y levantara el botellón de vidrio para llenar una jarra de agua y colocarla en la nevera. En eso, mientras mi hijo se marchaba, la regañe suavemente por el peligro que representaba estar en esta época utilizando un gran botellón de agua sin sifón y sin ningún utensilio o sistema para facilitar esta labor.

Mi hermano que se muestra de acuerdo conmigo me comenta como hace muchos años un amigo  querido haciendo la misma faena, se le resbaló el botellón de sus manos cortándose en varias partes del cuerpo al estallar los vidrios contra el suelo- Yo lo presencié en aquel entonces y el recuerdo aún me resulta escalofriante.

En el preciso instante que estamos finalizando el comentario oímos como desde la cocina nos llega un ruido familiar Crashhhhhh  y un silencio se apodero de nosotros, lo primero que me vino a la mente fue saber cómo estaba mi hijo, si nada le había sucedido y me levante apresuradamente de la mesa.

Al verlo de pie completamente mojado, vi que no tenía nada en sus brazos y piernas,  solamente agua, me sentí aliviada y bastante sorprendida, y  al mirarlo, él solo alcanzó a decir, – ¡Se me resbaló de las manos!

En el libro Palabras Mágicas también expuse a modo de ejemplo una situación similar con mi perro Kobby, un hermoso pastor alemán donde la sincronicidad era muy notable.

Querido amigo o amiga, este es un lugar excelente para que tú compartas también si así lo deseas tus experiencias sobre el tema.

Lo importante es tomar conciencia y comprender que no somos víctimas del mundo, somos tan poderosos que creamos con nuestra mente toda nuestra experiencia,…. te invito a que juntos creemos un mundo de paz.

Te amo

Jocelyne Ramniceanu

Suscripcion a Gotitas de Jocelyne Ramniceanu

¡¡¡¡Acompáñame en Gotitas, mi nuevo boletín!!!!

La gran obra de tu vida.

 

 

Cuando llegaste a este mundo,  tú elegiste ser de determinada manera y le pediste al universo que te dé lo que corresponde a la experiencia que tú  decidiste tener. La causa de todo lo que te ocurre es el ser que has elegido experimentar.

Todo se reduce al rol  que has elegido desempeñar en esta existencia, esa es la causa, y el efecto es todo lo que manifiestas ahora. En algún momento desde el comienzo de tu existencia has decidido experimentar una forma del ser, y de acuerdo a ello tu vida marcha sin ni siquiera estar consciente de tus decisiones.

Tus experiencias mientras te relacionas con otros son el resultado de lo que tú seleccionaste experimentar. La causa original de todo lo que vivencias  es el resultado directo de tu elección aunque la ilusión te hace creer que todo te sucede, pero eso no es posible, tú eres el creador y si eliges aceptar que todo lo causaste tú, es el primer paso  para transformar la existencia del ser que decidiste manifestar.

Este es el paso para comprender  la  primera lección, y esta es que tu puedes manifestar todo aquello que deseas ser y tus relaciones estarán actuando de acuerdo a la obra que decidas interpretar.

Tú tienes el poder de crear. Tu vida es un gran teatro pero tú no eres el personaje tu eres el protagonista principal que escogió un guion para actuar. Y el titulo y la trama de la obra que desempeñas es “TU VIDA”.

Tu puedes decidir cambiar la obra que deseas representar, puedes cambiar el guion y  puedes cambiar el personaje  ya que tú también eres el director.

Tu puedes ahora darte cuenta que la vida solo se trata de experimentar todo lo que has decidido interpretar y que el autor  y el actor son la misma persona y ese eres tú. Que no fuiste puesto allí involuntariamente  como un personaje, eres tu quien decidió, tu eres la causa, y el universo tan solo te concedió aquello que tu le has  pedido. Lo que te sucede es solamente el efecto de tu elección.

Conoce tu poder y comienza a aceptar que tú eres el creador, estas hecho de la misma sustancia que hace que todo sea y por lo tanto todo lo que tú decides es.

Cuando naciste, fuiste el producto de una decisión, pero esa decisión la tomaste tú, y te has olvidado que tú eres el autor y el actor de la obra de tu vida- No fuiste puesto allí por casualidad, todo lo que te ocurre lo creas tú y es solo tu responsabilidad.

Las decisiones que tomas durante tu vida tienen distintos niveles, las pequeñas decisiones del día a día, no van a cambiar tu experiencia, esas tan solo son las pequeñas olas que mueven el barco, mas solo la comprensión  global cuando  sales del mundo de la ilusión, es la que te impulsa a mover el timón, es cuando puedes variar el rumbo de navegación.

Si no te gusta lo que experimentas, tienes que mirar en tu interior y volver a decidir, pero para ello tienes que tener una visión completa, tienes que verte por fuera de tu rol de personaje y sentirte que eres el actor, el autor y el director de tu propia obra. Cuando asumas esta responsabilidad es cuando tu vida podrá cambiar .Eso es ser 100% responsable. Nada realmente ocurre al azar.

Tú puedes ver la película completa, y tú puedes decidir manifestar paz y amor .Tu puedes decidir otra vez.

Te amo

Jocelyne Ramniceanu

Me perdono.

DSC00513

El perdón no es aquel  acto misericordioso con el otro de liberarlo de la culpa, como nosotros creemos. La ilusión nos hace buscar un culpable allá afuera  El perdón aunque parezca una acción dirigida hacia el exterior,  es una liberación de las ataduras con nuestros recuerdos. Perdonando  nos liberamos  de las memorias de dolor y rompemos los cordones invisibles que nos atan a las situaciones, personas y cosas del pasado.

Cuando  le negamos el perdón a alguien por todo el daño  que nos ha causado, no somos libres, estamos cargados, llevamos un moral a cuestas…  y ese peso poco a poco nos roba la energía. Creemos que con nuestro resentimiento estamos castigando al otro pero  únicamente nos dañamos a nosotros.

No existe nada allá  afuera, el otro es una proyección de nuestra culpa por habernos creído lo que  nos dijo o hizo. No asumimos que nadie nos hace nada, nosotros permitimos, nosotros creamos con nuestras creencias, nosotros manipulamos la realidad sin percatarnos de ello. Nosotros nos creamos el sufrimiento, nadie allá afuera tiene el poder si tú no lo permites. Nadie puede ingresar en tu mundo interior.

Durante la vida creamos lazos invisibles con las personas y nos unimos con quienes encajan exactamente en el modelo mental que necesitamos para desempeñar nuestro rol acorde con nuestras creencias.

Las situaciones que se nos presentan en la vida, fueron creadas por nuestro subconsciente, donde yace la información de toda nuestra existencia, de nuestros ancestros y del inconsciente colectivo.

El acto de perdonar no resulta fácil porque de veras nos creemos victimas, y por lo tanto proyectamos nuestro malestar en el otro o en la situación. Es una ilusión creer que las cosas simplemente nos suceden, porque  no hay una correlación en el tiempo desde el momento en que pensamos algo y su manifestación.

Cuando asumimos realmente que nosotros somos los creadores, el resentimiento se desvanece como una pompa de jabón.

Resulta difícil e inverosímil creer que nosotros mismos nos creamos tantas situaciones dolorosas Todos nuestros pensamientos tienen el poder de materializarse incluso aquellos pensamientos fugaces que pasan por nuestra mente o han pasado en algún momento sin ni siquiera percatarnos. Estamos acostumbrados  a evitar el auto observarnos, y no nos acordamos en que pusimos nuestra atención. Pasamos por la vida evadiéndonos y sin darnos cuenta nos convertimos en aquello que pensamos y hacemos que nuestras experiencias vividas nos den la razón entonces  nos ocurre todo aquello que creemos porque lo creamos. Cosechamos todo lo que sembramos.

Cuando perdonamos  la energía atascada asociada con hechos relacionados con otros es liberada, nuestros sentimientos y emociones cambian y nosotros somos los beneficiados. Nuestro entorno también se ve afectado. Todo lo que le hacemos al otro nos lo estamos haciendo a nosotros, y todo lo que nos hacemos tiene el poder de transformar nuestro entorno.

El perdón lo transforma todo, alza la vibración de tu energía  de un estado de amargura y aislamiento a un nivel de paz y unión, y te acerca a estar en sintonía con el universo y con la máxima expresión del amor.

Toma conciencia que tú eres el creador y permítete optar por vivir en paz. Puedes hacer una revisión de quién te ha lastimado y decide cortar el cordón con la situación, la persona o la cosa y asume la responsabilidad que todo ese dolor  que está dentro de ti solo tú te lo  infringes y tu lo ocasionaste. Todo se reduce a unas creencias, a unas memorias, a unos pensamientos….y  todo esto se puede cambiar.

¿Tienes  aun resentimientos con tu familia por la manera que te criaron? Cada ser humano toma la decisión de cómo reaccionar ante una misma situación, algunos son afectados, y otros no, las experiencias de tu vida tu decisdistes experimentarlas… ¿Tu pareja  o tus relaciones te han ocasionado dolor? Tu decidistes creer y crear esa situación, y si aun te perturba, tu la mantienes viva en tus memorias., porque solo tu decides la experiencia que quieres vivir.

No hay nada afuera. Tú tienes la llave de esa prisión. Tú eres el carcelero.

Puedes dejar salir aquello que tú creaste. Puedes desatar el nudo y  amar otra vez tan solo necesitas tomar consciencia que  solo TE PERDONAS A TI, por haber juzgado, por haber sufrido, por haber creído todo lo que está dentro de tus memorias  y   al perdonarte  te estás cuidando , te estás amando y te estás sanando. Es a ti a quien tienes que perdonar, tan solo asume esa responsabilidad, de que todo daño causado, eres tú que te lo has ocasionado  y déjalo ir…

Te amo

Jocelyne Ramniceanu

Nube de etiquetas